La mayoría
de nosotros tenemos una curiosidad insaciable de penetrar
en el futuro. Queremos saber que
hay más allá del horizonte. Pero las predicciones
exactas son inevitablemente elusivas. Incluso tenemos
dificultad para predecir el tiempo y la temperatura de
mañana.
Pero hay Uno, sin embargo, cuyas profecías han probado ser completamente
exactas. Jesucristo, por medio de su Palabra, puede revelarnos el futuro. Él
es un Guía digno de confianza. En esta lección vamos a estudiar
lo que él nos dice acerca de su segunda venida. Después de todo, ¿quién
podría saber más del fin del mundo que Aquel que lo creó en
el principio?
1. SEÑALES DE QUE CRISTO VOLVERÁ EN NUESTROS
DÍAS
Después que Cristo aseguró a sus discípulos
que vendría
a este mundo por segunda vez (S. Mateo 23:39), ¿qué pregunta
le hicieron ellos?
“Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué SEÑAL
HABRÁ DE TU VENIDA, y del fin del siglo?” —S. Mateo 24:3. (A menos que se indique algo diferente, los textos bíblicos en esta Guía
de Estudio son de la versión Reina-Valera revisada en 1960).
Jesús les contestó clara y positivamente. En los capítulos
24 de San Matero y 21 de San Lucas dio algunas “señales” o
evidencias para que pudiéramos saber cuándo su venida estaría
cerca. Otras profecías de la biblia nos ayudan a completar el cuadro
con detalles sobre las condiciones del mundo antes del regreso de Cristo.
Veamos diez señales proféticas que nos muestran el camino al cielo,
y examinemos las preguntas que se haría un viajero moderno, a medida
que las fuera leyendo.
Señal 1 — ¡Angustia! ¡Terror! ¡Perplejidad!
Veinte siglos atrás, Jesús dio una descripción profética
de la vida actual, que parece salida del noticiero de la noche:
“Entonces habrá SEÑALES en el sol, en la luna y en las estrellas,
y en la tierra ANGUSTIA DE LAS GENTES, CONFUNDIDAS a causa del bramido del mar
y de las olas; DESFALLECIENDO LOS HOMBRES POR EL TEMOR Y LA EXPECTACIÓN
DE LAS COSAS QUE SOBREVENDRÁN EN LA TIERRA; porque las potencias de los
cielos serán conmovidas. ENTONCES VERÁN AL HIJO DEL HOMBRE, que
vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen
a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención
está cerca”. —S. Lucas 21:25-28.
No hay descripción más exacta para el mundo de hoy que la que aparece
en estas palabras: “desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación
de las cosas que sobrevendrán en la tierra”. Las armas almacenadas
serían suficientes para destruir nuestro planeta. ¿Y qué sucedería
si un terrorista se apoderara de un arma atómica o biológica? La
angustia creciente de hoy hace que la de ayer parezca más pequeña.
Pero Jesús nos da una esperanza básica para esta era calamitosa.
El “temor y la expectación” sólo refuerzan la verdad
de que Cristo está realmente muy cerca. La gente de nuestros días
a menudo gime de frustración, y dice: ¡”Mire cómo está el
mundo!” Pero el estudiante de la profecía bíblica exclama
con esperanza: “¡Mire QUIÉN vendrá pronto a nuestro
mundo!”
Señal 2 — Calamidades mundiales
¿Encajan los desastres naturales dentro del cuadro de sucesos de los últimos
días?
“Y habrá GRANDES TERREMOTOS, y en diferentes lugares HAMBRES Y PESTILENCIAS;
y habrá terror y grandes señales del cielo... Cuando veáis
que suceden estas cosas, sabed que ESTÁ CERCA EL REINO DE DIOS”. —S.
Lucas 21:11, 31.
Año tras año los terremotos han aumentado en número e intensidad.
Se consideran terremotos grandes los que miden siete o más en la escala
de Richter. En el siglo XVIII se registraron seis terremotos de esa categoría;
en el siglo XIX, siete y en el siglo XX más de 100. La evidencia crece
más a medida que nos acercamos a nuestros días. El mundo no ha
dejado de estremecerse. Nuestro siglo XXI ¿traerá más
terremotos o la venida del Rey de reyes?
Pensemos en el hambre por un momento. Imágenes de niños desnutridos,
con sus vientres hinchados aparecen en las noticias continuamente. ¿No
es irónico que un mundo que puede enviar hombres a la luna no pueda alimentar
a sus habitantes? Jesús sabía que las hambrunas persistirían
debido al egoísmo de la naturaleza humana, los gobiernos corrompidos y
los conflictos armados, y que todo esto aumentaría a medida que se acercara
el fin del tiempo.
Señal 3 — Acumulación de riqueza
Las riquezas parecen caer en las manos de unos pocos,
mientras más y más
personas son víctimas de la pobreza. ¿Por qué?
“Habéis acumulado tesoros en los últimos días”. —Santiago
5:3.
A pesar de nuestros conocimientos sobre economía y de la producción
bruta del mundo occidental que nos deja atónitos, los ricos se hacen más
ricos y los pobres son más pobres cada día. Las fortunas multimillonarias
son otra señan de que “la venida del Señor se acerca” (Santiago
5:8).
Señal 4 — Descontento civil
Hay descontento y huelgas a pesar del avance tecnológico
y el aumento de riquezas. ¿Por qué?
“He aquí clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras
tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; Y LOS
CLAMORES DE LOS QUE HABÍAN SEGADO han entrado en los oídos del
Señor de los ejércitos... Tened también vosotros paciencia,
y afirmad vuestros corazones; porque LA VENIDA DEL SEÑOR SE ACERCA”. —Santiago
5:4, 8.
Después de predecir una acumulación de riquezas sin paralelo, el
apóstol menciona los disturbios de los obreros descontentos y el aumento
de la tensión entre ricos y pobres. Santiago indica que eso es otra señal
de que “la venida del Señor se acerca”.
Señal 5 — Decadencia moral
Las fibras morales de la sociedad parecen desmoronarse. ¿Por qué?
“También debes saber esto; que EN LOS POSTREROS DÍAS VENDRÁN
TIEMPOS PELIGROSOS. Porque habrá hombres amadores de sí mismos,
avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos,
impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes,
crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores
de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad,
pero negarán la eficacia de ella; ...mas LOS MALOS HOMBRES Y LOS ENGAÑADORES
IRÁN DE MAL EN PEOR, engañando y siendo engañados”. —2
Timoteo 3:1-5, 13.
¿Puede alguien pensar en una descripción más exacta del
mundo en que vivimos? Por doquiera se ven espectáculos de arrogante materialismo.
Hay una alarmante epidemia de abuso contra los niños, de incontables escenas
de jóvenes fuera de control y de adolescentes que hieren y matan a diestra
y siniestra. Todo esto nos presenta un cuadro elocuente de que la venida de Jesús
está muy cerca.
Señal 6 — Aumento
del ocultismo
¿Por qué el interés por el ocultismo ha aumentado tanto
en nuestros días?
“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán
grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán,
si fuere posible, aun a los escogidos”. —S. Mateo 24:14.
Estas palabras de Jesús predicen que en el tiempo del fin se verán
toda clase de señales y milagros falsos. Las brujas y los adivinos aparecen
en la televisión, y los que difunden la Nueva Era están por doquiera,
vendiendo cristales mágicos y comunicándose con los espíritus.
Las manifestaciones falsas y las maravillas abundan. Todo esto nos hace ver en
forma contundente lo que Jesús predijo, que estamos viviendo en el tiempo
de “la venida del Hijo del Hombre” (S. Mateo 24:27).
Señal 7 — Un
mundo que despierta
¿Qué significa el despertar de África, el Medio Oriente,
Europa Oriental y las naciones del Lejano Oriente?
“DESPIÉRTENSE LAS NACIONES, suban al valle de Josafat; porque allí me
sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Echad la hoz, porque
la mies está ya madura, ...porque mucha es la maldad de ellos. Muchos
pueblos en el valle de la decisión; PORQUE CERCANO ESTÁ EL DÍA
DE JEHOVÁ en el valle de la decisión”. –Joel
3:12-14.
En el Asia de hoy, en África, Europa Oriental, las repúblicas de
la ex Unión Soviética y el Medio Oriente estamos presenciando quizás
el despertar más extenso de toda la historia, “porque cercano está el
día del Señor”.
Señal 8 — Planes
de paz y preparativos de guerra
Vivimos en un mundo extraño. Todos están de acuerdo en que debemos
darle oportunidad a la paz. Hablamos de paz, pero las rivalidades reprimidas,
algunas por cientos de años, degeneran en conflictos. Los profetas Miqueas
y Joel predijeron que a la vez que las naciones hablaban de sus deseos de paz
(Miqueas 4:1-3), la desconfianza en sus vecinos los llevaría a prepararse
para la guerra (Joel 3:9-13).
La Biblia describió nuestro presente dilema de guerra y paz, y declaró que
la paz reinará en forma permanente en la tierra sólo cuando Jesús
venga.
Señal 9 — El
progreso moderno
¿Por qué después de siglos de historia el trans-porte y
la comunicación han acercado al mundo?
“...HASTA EL TIEMPO DEL FIN. Muchos correrán de aquí para
allá, y la ciencia se aumentará”. —Daniel
12:4.
El profeta predijo que el conocimiento de sus profecías aumentaría
en “el tiempo del fin”. Pero el lenguaje que usa en esta descripción
se refiere también a nuestra era de información computarizada.
La tecnología en todas sus ramas ha aumentado a la velocidad de la luz
en estos últimos años. Ha habido más cambios en los últimos
cincuenta años que en los anteriores dos mil.
“MUCHOS CORRERÁN DE AQUÍ PARA ALLÁ, y la ciencia aumentará”.
Hasta 1850 la gente viajó en caballos y carruajes. Pero ahora,
a velocidades mayores que el sonido, circundamos el globo con aviones
como el Concorde
o con naves espaciales.
El aumento y rapidez de los viajes y la inundación de invenciones nos
dan más evidencia de que estamos viviendo en “el tiempo del fin”.
Señal 10 — El evangelio a todo
el mundo
Jesús predijo que justamente antes de su venida, el evangelio llegaría
a todo el mundo:
“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. —S.
Mateo 24:14.
Durante décadas casi la mitad del mundo estuvo encerrado tras una cortina
de hierro, que impedía escuchar las Buenas Nuevas. Pero casi de la noche
a la mañana, Europa Oriental pareció escapar de las garras del
comunismo. La Muralla de Berlín cayó y con ella el poderoso imperio
soviético. De pronto, la mitad del planeta se abrió a la predicación
del evangelio.
El evangelio está “alcanzando a todo el mundo” como nunca
antes. Con la moderna tecnología se puede transmitir el mensaje cristiano
en forma simultánea a casi toda nación. Estamos viviendo en los
días de los que Jesús dijo: “Será predicado este evangelio
del reino en todo el mundo... y entonces vendrá el fin”.
2. ¿CUAN PRONTO VENDRÁ JESÚS?
Después de describir los eventos que caracterizarían el tiempo
que precedería a su segunda venida, Jesús concluye sus
observaciones diciendo:
“De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que
todo esto acontezca”. —S. Mateo 24:34.
La conclusión es clara; la generación presentada en estas señales
de la profecía verá el regreso de Jesús a la tierra. No
pasará mucho tiempo antes de que él limpie de pecado y sufrimiento
este mundo, y establezca su reino eterno. Jesús advierte que “el
día y la hora nadie sabe... sino sólo mi Padre” (S. Mateo
24:36). Y continúa:
“Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del
Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. —S.
Mateo 24:44.
3. JESÚS, LA ÚNICA
ESPERANZA DEL MUNDO
Cristo es la única y mejor esperanza para el
mundo porque sólo él
puede enfrentarse al enemigo que todo lo destruye: el pecado. Él
murió en
el Calvario para hacer posible la derrota final del mal y la liberación
para todos los que aceptan su oferta de salvación.
“El que practica el pecado es el diablo; porque del diablo peca desde el
principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras
del diablo”. —1 S. Juan 3:8.
El mismo Jesús que sanará al mundo de todas sus enfermedades al
destruir el pecado, desea también borrar la carga del pecado de su vida,
ahora mismo. Usted no tiene que esperar a la segunda venida de Cristo para encontrar
liberación de la maldad, de la ansiedad y del sentido de culpa que le
agobian. Jesús anhela darle a usted esta clase de paz AHORA
MISMO.
Juanita asistía a unas reuniones religiosas, y de pronto se sintió extrañamente
conmovida por la presentación del evangelio. A medida que escuchaba la
historia del pronto regreso de Jesús, todas sus inquietudes eran respondidas.
Se dio cuenta que había estado buscando amor, felicidad y paz en lugares
equivocados. Jesús tenía la respuesta.
Cuando el evangelista y su asociado la visitaron, Juanita les contó la
historia de su amarga y accidentada vida. Se había hundido en el alcohol
y se sostenía por medio de la prostitución.
Pero la voz que había alcanzado su corazón era la voz de Dios que
le hablaba tiernamente. Y ella tomó una firme decisión: invitar
a Jesús a venir a su corazón como su Salvador, y poniendo
su esperanza en su pronto retorno.
En las semanas que siguieron, Juanita notó que sus temores e inseguridades
se desvanecían a medida que se comunicaba con Jesús. No estaba
orgullosa de su pasado, pero la gracia y el perdón de Cristo fueron más
poderosos que sus pecados. La experiencia del ladrón en la cruz significó mucho
para ella. Este hombre pecador, en sus últimos minutos de vida, se dirigió a
Jesús y le rogó: “Acuérdate de mí cuando vengas
en tu reino” (S. Lucas 23:42). Jesús le respondió inmediatamente
prometiéndole que tendría un lugar con él en el paraíso
(vers. 43).
El mismo Jesús que tan bondadosamente le otorgó el perdón
a Juanita y al ladrón moribundo, le ofrece también a usted la salvación,
el perdón completo de sus pecados y la paz mental. Descúbralo
por usted mismo.
Puede orar como lo hizo el malhechor arrepentido, y el Señor le responderá: “Vendré otra
vez, y estarás conmigo en el paraíso”.
Derechos reservados